domingo, 10 de octubre de 2010
A mi amiga
- Cuando llegas al cielo, mamá, ¿puedes elegir la edad en la que vivir eternamente?
Casi nada. Lo cierto es que escapé como pude sin resolver su duda.
El miércoles perdí a una amiga. Murió sin darme la oportunidad de decirle cuánto la quería, sin recuperar el tiempo perdido en los últimos quince años en los que apenas nos hemos visto. Se fue sin todo eso, pero ayudándome a responder la pregunta de mi hija.
Mi amiga siempre tendrá 15 años y caminará riendo un viernes al salir de clase preparando el fin de semana en el que nos enamoraremos por primera vez de aquellos a los que luego dejaremos sin demasiado problema justo antes de un examen importante para el que estudiaremos toda una noche. Tendremos 15 años y el futuro será eterno.
No podemos elegir la edad en la que vivir eternamente, cariño. Alguien lo hará por nosotros.
miércoles, 8 de septiembre de 2010
Pitágoras me pone
Meses me llevó aprenderme el dichoso Teorema de Pitágoras y años, entenderlo. La razón es sencilla. Siempre he sido un poquito obstusa y el dichoso teorema se refiere a los triángulos rectángulos.
Algo, por otra parte, absolutamente imposible más allá de la teoría matemática. ¿Un triángulo recto? Venga ya. … Cuando tres intervienen aunque sea para juntarse en figura geométrica es imposible que salga nada derecho. He intentado confirmar el teorema del matemático griego hablando con mis amigos ilustrados. Son pedantes y pocos, pero alguno tengo. Me han convencido de que efectivamente si juntas un par de catetos con cierta gracia y sólo en la medida justa es más que probable que la hipotenusa dé el resultado previsto.
Y el caso es que cuando conoces a los catetos en cuestión y conversas unos minutillos con ellos entiendes por qué anda tan contenta la hipotenusa. Parecía tonta, pero ahí rodeadita por cada lado, pues la tipa se crece, se eleva al cuadrado o a lo que haga falta. Claro que como todo lo que quiere ser perfecto sólo es posible bajo las circunstancias adecuadas. Mantener el equilibrio no debe ser fácil.
Los lunes, miércoles y viernes atiendes al cateto “A”, que es más de copa de vino, música tranquilita, conversación pausada y poco dado a las manifestaciones cariñosas. Los martes, jueves y sábados, te quedas con el “B”, que disfruta con una caña, unas risas en cualquier tipo de polígono tenga los lados que tenga y capaz de estrechar el ángulo para achucharte. El domingo, por supuesto, estás, como tu propio nombre indica (hipo significa debajo) por los suelos y te da por replantearte toda la doctrina matemática y mandar a Pitágoras a … digamos… tomar viento, que se rige por las leyes de la física y el empirismo que es una cosa mucho más práctica que la geometría. O no.
sábado, 28 de agosto de 2010
Pisto con cuernos
Mi frutero lo tuvo claro, bueno, más bien lo tuvo pardillo. Al principio lo negó todo, luego me quiso hacer ver que no traerme a casa la verdura no era ninguna infidelidad.
Debo ser yo que lo malinterpreto. Lo perdoné, pero cuando supe que a ella, a la de las manzanas tiesas, no sólo le lleva a casa el encargo de cada martes, sino que además le explica, así a pelo, cómo dorar las manzanas al horno, pues, ya no pude más.
Han abierto muchas fruterías en el barrio y yo ya me he puesto a ampliar las miras y dejarme tentar, que hay verduras de sobra para el pisto.
lunes, 10 de mayo de 2010
Hoy me he comprado un bozal
Yo es que padezco de incontinencia verbal desde chiquitita. Hay días que de tanto hablar acabo por agotarme a mí misma. Durante décadas he tratado de vivir con ello y disimularlo, pero estas cosas con la edad acaban por darte la cara y no hay quien las esconda. Por eso cuando vi el anuncio, no me lo pensé dos veces. Me lo he comprado en el color de moda, el azul eléctrico, que los bozales no están reñidos con la imagen y una, aunque incontinente, sigue siendo presumida. Le he añadido un pequeño accesorio: unas esposas para evitar enviar mensajes cuando deje de abrir la boca.
La chica que me ha atendido ha sido amabilísima y me ha explicado que el mes que viene le entra una nueva colección de antifaces programables para no mirar a los ojos a según quien; marcapasos que descargan una corriente de 200 v. si sientes la tentación de enamorarte y unos microchips que te hacen una lobotomía de urgencia cada vez que intentas darle vueltas a la cabeza.
Ya estoy ahorrando.
sábado, 13 de febrero de 2010
Hormonas asesinas
Tengo un amigo que está convencido de que el amor tiene más que ver con la química que con cualquier otra cosa y que enamorarse no es más que un ataque bioquímico pasajero. Está tan convencido que hace años escribió un tratado sobre el asunto en el que concluía que cuando se noten los primeros síntomas de desorden hormonal, lo mejor es “cerrar los ojos, avanzar en sentido contrario al que dicta el instinto, transitar el territorio agreste de la melancolía y esperar a que el aguacero diluya el desorden bioquímico interior” (sic).
Pues yo, que soy mucho menos teórica que él, más que creer que esto del amor es un ataque bioquímico, creo que es simplemente un auténtico coñazo, aunque eso no signifique quitarle la razón.
Él, que es hombre, puede sólo padecer cierto desorden bioquímico. Yo, que milito en el sexo opuesto, soy un poco más complicada. Nosotras padecemos una auténtica revolución cada vez que nos pasa y para colmo no tenemos perspectivas de que esto acabe.
Las primeras veces puede incluso que disfrutemos. Con 15 años resulta emocionante dejarse llevar por lo que no es más que un natural incremento de estrógenos. Entonces, te enamoras por primera vez y te sientes Margarita Gautier cuando él te deja plantada por no ser lo suficientemente popular. Bajón hormonal forzoso, que termina en ataques de celos e inseguridades diversas.
Con 20, decides mandar a tomar viento a los estrógenos y te enganchas a la testosterona, que aunque suene a masculina, también la producimos a este lado del género. Es la hormona que hace aumentar el deseo y afortunadamente no te deja pensar. A tirarse a todo lo que se cruce por tu camino. Claro que como te pases con la dosis, te vuelves agresiva e irritable e inevitablemente todo lo que se cruza por tu camino prefiere cambiar de acera antes de acercarse a ti.
A los 30, si logras encontrar el equilibrio entre los estrógenos y la testosterona, lo normal es que acabes en un paritorio hasta arriba de oxitocina, que va muy bien para dilatar. El problema es que si no la produces de manera natural no hay dios ni humano que te lleve al orgasmo y si lo consigues, ya vendrá santa rutina a fastidiar.
Por eso, antes de llegar a los 40 he decidido abonarme a la consulta de mi endocrino a ver si logro que dé con la fórmula que mantenga a mis hormonas a raya. Si no, me enamoraré de él, que bien mirado, con poca luz, no está tan mal.
lunes, 11 de enero de 2010
Propósitos para el año o el fin de semana nuevo
- No vuelvo a tomar vino durante la comida navideña de la empresa……. Por mucho que mi abuela fuera vallisoletana nada me obliga a mantener por mí misma a todas las bodegas que lindan con el Duero.
- No vuelvo a subirme en los tacones que me regaló la envidiosa de mi cuñada como venganza por la rebeca modelo “soycomounavirgenfrígidayestrecha” con la que la obsequié yo el año anterior…………… Las bajitas tenemos otras opciones para poder mirar cara a cara al resto de los mortales. Se les tumba y punto.
- No vuelvo a intentar convencer a la mujer embarazadísima del director comercial de que si la matrona se pone borde en el parto lo mejor es escupirle a la cara y amenazarla con quemarle la casa si no aumenta la dosis de anestesia......... No, eso no es el parto sin dolor.
- No vuelvo a tratar de que la secretaria del jefe entienda que ella no necesita consumir de manera compulsiva para ser feliz; que eso es producto de un sistema que camufla nuestra insatisfacción a base de bienes materiales. ….... Beber Havana como si fuera lanjarón no te convierte en heredera teórica de Karl Marx, no.
- No vuelvo a intentar demostrar a una amiga que es posible hacer el pino puente en el baño de una discoteca mientras te pintas los labios del rojo más fuerte que había en la tienda china de la esquina. …………. Esto es básicamente una porquería.
- No vuelvo a meterme detrás de la barra de un pub de moda para adoctrinar a una escultural camarera veinteañera sobre cómo preparar un gin-tonic mientras tu jefe observa incrédulo tu capacidad para resistir el dolor de un dedo que se desangra después de ser confundido con un trozo de limón y, por tanto, atravesado sin piedad por la hoja de un cuchillo.
- No vuelvo a intentar bailar como Shakira en su último videoclip mientras me sujeto a la reja de la ventana de mi vecino el del bajo. ………Despertar a toda una familia al grito de “….. una loba en el armaaaaaaaaaaaaario” no es saludable, no.
- No vuelvo a invitar a todo mi departamento a terminar la fiesta en casa mientras preparo una cena informal para reponer fuerzas. La deconstrucción en la nueva cocina es un concepto que no tiene nada que ver con servir una tortilla de patatas deshecha, quemada y aliñada con azúcar en lugar de sal.
- No vuelvo...
- ¿O sí?
jueves, 24 de diciembre de 2009
Forúnculo saludable
Tanto gusta de su nuevo way of life que pasa el día cocinando sólo productos ecológicos. Ayer mismo compró un par de coles, una escarola y otro par de lechugas para la cena de Nochebuena, claro que al tratar de subirlas a casa se quedó doblada cual alcayata y ya va para 24 horas en la cama. Paco, por si acaso se tratara de un virus reumático contagioso, no ha pasado a verla. Ella, por supuesto, está pensando apretar a ver si le sale todo el pus del grano y se queda como nueva.
lunes, 23 de noviembre de 2009
Miopía de andar por casa
Según me contó, buscó apresurado las gafas que descansaban sobre la mesilla de noche, adquirida por cierto hace años en un mercadillo de Londres por ella durante una de sus escapadas románticas. Se las colocó, encendió la lamparita y volvió a mirarla. Y nena, que no, que no era ella.
Saltó de la cama, se lavó la cara, frotó los cristales de las gafas y volvió al dormitorio. Y allí seguía aquella extraña. Su joven y divertida compañera había desaparecido como por arte de magia. En su lugar, una maruja con rulos y redecilla empezaba a despertar y a asomarse por debajo de las sábanas. ¡¡¡¡¡La extraña dormía vestida!!!! Concretamente usaba uno de esos pijamas enguatados a través de los que resulta imposible adivinar cualquier figura humana o no.
Mi vecino, que además de miope es buena gente, ha invitado a la extraña a quedarse para siempre. Él pasará mañana por el oftalmólogo a graduarse la vista.
lunes, 21 de septiembre de 2009
Madre roble
El jueves Inmaculada volverá a cargar a su niño en brazos. Lo hará entre lágrimas y con un dolor imposible de describir, ni siquiera imaginar. El jueves, Inmaculada llevará a Manuel hasta Sierra Nevada y dejará que se mezcle con la nieve, que vuele sobre Granada hasta perderse en el infinito de un paisaje que tanto disfrutó. Entonces, Manuel, convertido en ceniza volverá a ser libre e Inmaculada llorará hasta quedar seca. Su niño, aquel rubio de rizos imposibles y cara de pícaro, el que tanto la hizo sufrir hasta sentar la cabeza no volverá a sonreírle.
¿De qué pasta están hechas las madres que deben enterrar a un hijo? ¿Qué pretende la naturaleza cuando un hijo muere antes de que lo haga quien lo parió? Inmaculada se ha ido convirtiendo en un roble a base de golpes de la vida, pero éste…. Este hachazo ha podido con ese tronco de una mujer bella, de una madre que ya no volverá a cargar a su niño.
viernes, 11 de septiembre de 2009
Vuelta el cole o cómo asesinar a la seño sin que se note
- Una carpeta tamaño folio con solapas
- Una carpeta tamaño folio sin solapas, pero con gomas
- Una carpeta tamaño folio con botón
- Una carpeta tamaño cuartilla con solapas
- Una carpeta tamaño cuartilla sin solapas, pero con gomas
- Una carpeta tamaño cuartilla con botón
……………………….. Pero hija, que pareces el explorador del windows - Cuatro gomas de borrar Milán 430
………………………… ¿Tanto piensas equivocarte? - 500 folios DIN A4
........................................ De acuerdo; te piensas equivocar - Cuatro lápices Noris del número 2
…………………………...... Pero, entonces ¿son cuatro o dos? - Un cuaderno de dos rayas pauta normal
- Un cuaderno de dos rayas pauta grande
- Un cuaderno de dos rayas pauta pequeña
……………………………. Dile a la seño que se mire lo de las adicciones - Dos lápices bicolor
……………………………… A ver si van a ser los de antes. ¿Te valen cuatro partidos por la mitad? - Cuaderno de problemas Bruño número 1
- Cuaderno de problemas Bruño número 3
........................................Nena, ¿y el dos? Se lo habrá fumado la seño, fijo - Cuaderno de caligrafía Anaya número 1
- Cuaderno de caligrafía Anaya número 4
...........................................Confirmado, la seño fuma - Cuadernillo de manualidades (papel de seda, papel charol, papel de calco)
........................................... ¿Lo ves? Lo que te decía. Fuma - Un paquete de plastilina roja
- Un paquete de plastilina amarilla
- Un paquete de plastilina morada
............................................. Bueno, la perdonamos. Al menos cree en la República. - Doce lápices de colores Alpino
....................................... Pero ¿de qué número? ¿de cuántos colores? ¿los partimos también? - Doce ceras plastidecor tamaño medio antimanchas
....................................... Mira, al menos es aseadita la seño - Dos tijeras de punta redonda
……………………………. No me digas más. Unas para cortar cartulinas y otras para asesinar a la seño. Pues nada, cariño, mientras no te graben con el móvil….
jueves, 27 de agosto de 2009
Tos' moros o tos' cristianos
- Asís, que te pedí primera fila
- Ya señora, pero ha llegado la última y no me aseguró que viniera y claro, los López, bajaron temprano y se han quedado ellos en primera.
- Desde luego, qué mal nos tratas. Bueno, pues ayúdame con el carrito, la piscinita del bebé, las tablas de los mayores y nos instalas allí.
- ¿Dónde?
- Sí en aquella esquinita, lejos de los López que ya sabes que son unos cotillas.
Desde la otra punta de la playa se oye un grito
- ASIIIIIS!!! ¿Cuándo me traes la cerveza? Llevo una hora esperando
- Buenas tardes, don Rafael. Como me dijo que se iba a dar un baño y todavía no ha bajado su señora pensé que podía aguantar un poco más.
- Hombre, la primera me la puedo ir tomando ya.
En la hilera de hamacas de atrás, alguien pronuncia con acento british:
- Ausis, ¿puedde una saddinah, plis?
- Yes, yes, pero espere un momentito que el espetero ha ido al baño
- Ok, peuro ¿puedde una soumbrilla más, plis?
- Señora, que ya le he puesto dos
- Pero, el sol molesta mí.
- Ahora mismo
Asís se gira, arrastra sus pies por la arena, esquivando hamacas, mesas, flotadores, cubos y un par de palas. Toma la sombrilla en sus manos mientras protesta entre dientes. “Yo no puedo más (dice algo en árabe). Demasiado trabajo para uno sólo”. Entonces topa con la esposa de don Rafael, que baja perfectamente ataviada con pamela y bañador a juego con el pareo y las chanclas. Ella es de sardinas y gambas diarias.
- Asís, deja de protestar
- Señora, no protesto. Es que estoy con el Ramadán y todo el mundo exige mucho. Ellos no entienden.
- Pero no te quejes. Tú tienes trabajo, otros como tú, ni eso. Así que agradece a la vida y al dueño lo que tienes.
- Señora, que el dueño soy yo. Que mis ahorros me costó quedarme con la licencia. Su marido está allí, siga por esta fila y en la tercera sombrilla de la derecha ¿le llevo ya el mosto?
- Sí, pero con un sonrisa.
Asís mueve la cabeza lamentándose mientras las comisuras de sus labios se llenan de saliva blanquecina por la sed. Aprovecha para descansar mientras desde el chiringuito preparan el aperitivo que tendrá que llevar hasta los clientes que esperan tumbados en sus hamacas. Pero el descanso dura poco. En ese momento aparecen dos vigilantes municipales.
- ¿Es usted el encargado?
- Sí señor ¿ocurre algo?
- Claro que pasa algo. Tiene usted una fila de hamacas colocada fuera del recinto autorizado. Debe dejar espacio a los paseantes.
- Es que hoy han venido más clientes de lo normal.
- Pues no los puede ubicar ahí. Ya sabe que la multa son 1.000 euros.
Asís ha empezado a salivar más de lo habitual. Sus ojos parecen a punto de estallar.
- ¿Sí? ¿Están seguros? Porque si a mí me multan, tienen que multar a todos los hamaqueros del pueblo. Porque aquí todos moros o todos cristianos. ¿O las multas van a ser sólo para mí?
Quedan 29 días de Ramadán y Asís parece más cerca de cumplir con el rito de purificación. La multa le ha llegado y después de pagar facturas y enviar dinero a casa no ha quedado nada para comer. Claro, que él está agradecido a la vida.
viernes, 29 de mayo de 2009
Tetas compartidas
Manuela, Manola, no tiene edad, aunque es capaz de recordar historias de cuatro décadas antes cuando se escondía con sus compañeras a esperar a que los policías acabaran el turno para pasar un rato con ellas. Porque Manola es puta de toda la vida.
- Prostitutas son las finas, yo puta, nena, que es lo que hemos sido toda la vida aquí.
- Bien, pero ahora queda más fino lo de “señorita de compañía”
- Uy, compañía. Yo no tengo tiempo de acompañar ná más que a la Paca cuando va a ver a la médica para que le mire lo suyo
Lo de la Paca es un cáncer de mama que la dejó sin pecho hace ya algunos años, aunque Manola la consuela diciendo que ella tiene tetas por las dos. Por eso ella cobra “unos urillos más; que esto hay que pagarlo pa’ mantenelo”.
Manola sólo cuenta historias durante los partidos de fútbol. Cuando los clientes están sentados en el bar. Con el pitido final sale por la puerta agarrada de la Paca y esperan a los perdedores, “que son los que más pagan pa’ quitarse las penas”.
Esta noche han ganado todos. Manola se quedará sin euros, pero descansará junto a la Paca prestándole sus tetas.
jueves, 12 de marzo de 2009
El mueble y las leyes de mi primo Isaac
En fin, que para las gentes de letras o al menos para la que escribe éstas, Newton es algo así como un primo lejano y antipático que creíamos borrado de nuestra memoria hasta que una tarde de domingo cualquiera vuelve del otro mundo (del purgatorio, más bien, que allí no hay gravedad e Isaac está más cómodo) y se manifiesta en todo su esplendor con el único objetivo de vengarse.
Que te has olvidado de mí; que prefieres las novelas y la historia a las ciencias exactas, pues voy yo y dejo caer tu librería cargadita de tanta palabrería con pastas duras sobre el suelo de tu salón recién pintadito y de paso araño tu pared marrón chocolate, la última moda en decoración.
Y entonces te posee el espíritu de tu profesor de Física y Química, que murió asfixiado por el polvo de tiza hace algunos años, y recuerdas a la perfección la segunda ley de Newton. Ésa que se refería a la fuerza y a la aceleración de los objetos y te lías a patadas con los restos de la librería. Y cuando se te acaban las fuerzas, porque se acaban aunque la física diga que no, te tiras al suelo y tratas de entenderlo todo.
¿Por qué mis libros se alían con un físico para fastidiarme el descanso dominical? ¿Por qué no escucharía lo suficiente en clase de Física? ¿Por qué…..? Y antes de caer en clase de Filosofía recuerdas: “Según las leyes físicas el espacio ocupado por un cuerpo es el volumen”. Ah, era eso, mis volúmenes-libros rebelándose.
Luego dirán que el saber no ocupa lugar o espacio. Y un huevo.
viernes, 30 de enero de 2009
Vestido nuevo
Comenzó arañando desde el interior hasta conseguir abrir un pequeño orificio. Luego se limpió como pudo las manos y movió la cabeza para poder asomar la nariz. La entrada de oxígeno le permitió pensar más tranquilamente y entonces decidió abrir dos nuevos agujeros para sus ojos y otros tantos para los pies. Así llegó hasta el espejo del baño y pudo verse. No le quedaba mal. Quizás podría convertirlo incluso en una nueva moda para los tiempos de crisis, al fin y al cabo, era bastante barato. Sólo hace falta rendirse ante la pelusa y dejar que crezca a los pies de tu cama hasta que una mañana despiertes cubierta por ella.
viernes, 9 de enero de 2009
Mente gráfica
Esto es así y yo he aprendido a vivir con ello. El único problema es que algo de remordimiento sí que siento y hoy he decidido confesar buscando la absolución del universo.
Así que, madre reconozco que he pecado. Este verano mi nivel de envidia superó todos sus límites cuando tuve la oportunidad de conocer a Pedro Peinado, un artista cordobés con una capacidad extraordinaria para convertir la cotidianeidad en arte. Una mente privilegiada a la que he aprendido a envidiar sanamente y de la que espero seguir disfrutando por lo mucho que es capaz de aportar.
Tengo que reconocerlo, además de mi nula inventiva y mi descarada envidia, poseo una inconfesable debilidad por exprimir el talento ajeno. Me gusta aprender de aquellas personas, que como Pedro, tienen un don del que se me debió privar cuando me diseñaron, así que me he convertido en una especie de pirata mental que descarga software ajeno para ir completando mi disco duro.
Espero, pues, la absolución, aunque, aviso, sin ningún propósito de enmienda.
martes, 30 de diciembre de 2008
Querido Miguelito
Hace años que te busco con un único propósito: devolverte el triste favor que me hiciste hace ¿veintitrés años? Algo así, sí. Aquel día en el patio del recreo cuando te empeñaste en demostrar que los únicos reyes a los que he respetado en mi vida no eran más que fruto de mi imaginación y la visa de mi padre.
Sí, Miguelito, aquella mañana lograste hundirme. Te lo perdoné cinco años después cuando los cotillones y los niños de chaqueta sustituyeron al trío de Oriente en mi imaginario, devolviéndome la ilusión por las fiestas navideñas. Olvidé, pues tu traición durante varios años.
Pero ahora, cuando mi Navidad se reduce a borracheras de trabajo, comilonas familiares y desvaríos diversos con los amigos me he propuesto encontrarte para obligarte a acompañarme en una de esas noches de exceso en las que acabo vomitando hasta el último langostino a cuenta del alcohol de garrafa que, a 10 euros el buchito, despachan en los bares de moda. Entonces te arrepentirás de aquella cruel afirmación y tendrás que disfrazarte de Baltasar (en eso también he crecido y lo del negro me pone más que los barbudos) y dejar de madrugada en mi casa los presentes que espero desde hace veintitrés años cuando taché mi carta entera, a cuenta de un remordimiento de conciencia horrible, tratando de resarcir a mis padres de años de barriguitas, nacys y clics.
Atentamente (coma) se despide (centrado y en cursiva) “Tu ya sabes bien quién”
domingo, 14 de diciembre de 2008
Josefa y el imperio de la Coca-cola
Cuatro palabras que ponen fin a las tardes de escapularios y limpiabocas. Así llama Josefa a los refrescos de Aquarius y a las servilletas de la cafetería del geriátrico donde vive los últimos años antes de llegar a su primer siglo de existencia.
“Yo no sé la palabra”, dice cuando su hija le recuerda el nombre del famoso refresco. Como si Josefa supiera algo de bebidas isotónicas o del emporio de la Coca-cola. Como si para ella existiera alguna diferencia entre una servilleta áspera, un clínex o cualquier otro útil hecho a base de celulosa. Al fin y al cabo todos están pensados para limpiarse la boca.
Algo que Josefa repite sistemáticamente antes de empezar a cantar “La falsa monea”. Una coplilla que repite para propios y extraños cada tarde de domingo ante su escapulario burbujeante. Porque Josefa, además de madre de siete hijos ha sido siempre muy aficionada a la copla. Claro que a estas alturas de su vida sigue siendo tan madre como entonces, pero su afición se reduce a eso, a la copla, que no a las coplas, y sólo es capaz de poner en pie la letra “que de mano, en mano va, y ninguno se la quea’”.
Como la suerte, que circula entre quienes la conocen, aunque pocos se la queden.
jueves, 6 de noviembre de 2008
Teodoro se ha vuelto a enamorar
Pero, mira, que con todo me alegro por él. No sé por qué, pero ahora despierta a su paso un instinto de ternura irremediable para cualquier mujer. Antes inspiraba misterio. Es lo que tienen los solteros a partir de cierta edad, que son capaces de sacar de ti el instinto de amazona y te dan unas ganas horribles de salir a la caza y llevártelo como trofeo a casa o la cama, eso va según las ganas de compromiso de cada una. Las hay incluso que cuelgan sus cabezas en el salón para que haga bonito con la marina que le regaló la tía Puri en la boda.
Pero ahora, no. Desde que puso un punto y seguido a su vida, Teodoro no es la fiera a batir; es más bien el animal moribundo al que te dan ganas de ayudar porque de chiquita quisiste ser veterinaria y seguro que si lo mimas y le curas un poquito te será fiel y te dará cariño por los siglos de los siglos. Entonces ya no lo quieres de trofeo, ya te apañas con hacerte un par de fotos con él para que la tía Puri vea que eres una chica buena capaz de tener amigos sin necesidad de que vean las sábanas de tu cama que ella tan adorablemente bordó para el ajuar.
Así, cuando Teodoro rehace su vida de camino hace un favor, o no, a todas las amazonas y tías Puri del mundo, que ahora viven felices tomando café en el saloncito decorado con fotos de animales dóciles en lugar de cabezas de fieras… con lo bonito que hacía.
martes, 4 de noviembre de 2008
Albóndigas asesinas
Haber sustituido su compañía por farsantes en forma de precocinados hizo que mi cocina me escupiera todo su odio en forma de aceite hirviendo sobre mi cara. Sobornó al sofrito para la salsa de unas albóndigas y él se encargó perpetrar la venganza. El día elegido, el sábado por la mañana, cuando por fin había decidido recuperar nuestra relación abandonada por falta de tiempo. “Excusas, si me quisieras encontrarías el momento de tocarme”, me dijo cuando le pedí explicaciones.
He decidido perdonarla. Afortunadamente la convencí para que no siguiera disparando y las albóndigas no acabasen convertidas en proyectiles mortales sobre el alicatado de mi hipotecado hogar. Le expliqué que los precocinados no están tan mal, que tienen su punto si les dejas que se expresen. Lo ha entendido y ha vuelto, como siempre, a permitirme mandar y organizarme como buenamente me parece, sin pedir explicaciones. Creo que me he enamorado. Quizás le proponga hacer un trío y montárnoslo con el microondas.
jueves, 16 de octubre de 2008
Internet es para frustrados ¿y qué?
-Yo odio internet. Ni siquiera abro el mail. Los blogs son para escritores frustrados.
- Bueeeeeeeno.
- ¿Tienes un blog? Vaya, lo siento. Quería decir que…
- Soy una escritora frustrada, pero no te preocupes también tengo una verruga en la mano y no la escondo.
- Mujer, no quería ofenderte
- Que no lo haces
- Ya, pero ahora vas a sentirte frustrada
- Que yo no me siento; yo SOY, pero no te agobies más por mí que te van a salir arrugas y vas a quedar mal en las fotos de la promoción de tu nueva novela y los de la editorial se van cabrear. Al fin y al cabo ellos siguen vendiendo tu imagen de joven rebelde y las patas de gallo no te quedan bien.
(Este es el relato ficticio de una conversación real)